CATEQUESIS

LA ESPERANZA DEL MESÍAS

Objetivo: Invitar a estimar como meta de la vida los valores superiores del «ser» por
encima de la tentación del «tener».
Ideas principales:
· El hombre solo es incapaz de conseguir su propia salvación. Necesita de la
acción de Dios a través del Mesías.
· Según el tipo de salvación que cada uno desea, así imagina la figura de este
Mesías.
· Jesús aclaró definitivamente con su Vida, Muerte y Resurrección, la figura del
Enviado de Dios y el camino de la salvación.
· La acción salvadora de Dios en la historia ya la hizo en Jesús. No tiene sentido
seguir mirando al cielo, sino continuar la tarea que nos encomendó el Señor de
testimoniar y actualizar su salvación.
RESUMEN DE LAS IDEAS PRINCIPALES
La salvación sólo nos llega por la intervención de Dios en la Historia en la
persona de Jesús. El nos señala el sentido de la verdadera salvación y el camino para
actualizarla en cada persona y en cada momento; sólo hemos de seguirlo.
DESARROLLO DE LA CATEQUESIS
Primer paso: EXPERIENCIA HUMANA
«El futuro es incierto», «cualquier día estallamos todos», «la juventud no sabe
adónde va», «a vivir que son dos días». Estos tópicos retratan a una mayoría «quemada»,
con vidas sin objetivos ni esperanzas.
Se puede dialogar sobre si nuestra vida es un trámite, un ir tirando o se dedica a
un objetivo importante, si dedicamos nuestros esfuerzos a «ser» más o a «tener» más, si
soñamos en lo que nos gustaría o trabajamos para que los sueños se hagan realidad.
Segundo paso: DESARROLLO DE LAS IDEAS PRINCIPALES
La espera del día del Señor y de su Mesías: Zac 14,1 y 7-8 y 20-21; Is 11,1-9.
Mientras Israel pasa bajo el dominio de persas, griegos y romanos, viendo
fracasar sucesivos intentos de independencia, el pueblo fiel pone su esperanza en una
acción divina venidera. En los salmos y escritos proféticos ve un anuncio reiterado de
que habrá un día en que el Señor suscitará un Descendiente de David que establecerá el
Reino de Dios y entonces el mundo verá su señorío y el esplendor del pueblo elegido.
Según la diferente manera de interpretar el día del Señor así se dibuja la figura
del Mesías. El será quien nos revele la llegada de este Día.
El Mesías Rey: Sal 2,1-9; Is 61,4-10; Am 9,11-15.
La mayor parte del pueblo, los zelotas y muchos fariseos, interpretan la
intervención de Dios en forma muy materialista. Su enviado restablecería un reino como
el de David, pero con más esplendor. Para ellos la salvación y la realización están en el
poder y el tener.
El Mesías del culto y la Ley: Zac 13,1; Ez 37,21-28.
Tras el destierro, la gran importancia que tiene para el judaísmo la ley y el culto
en el Templo, hace que en algunos ambientes sacerdotales y de sectas (vg. los esenios,
algunos fariseos), para los que la salvación está en el estricto cumplimiento de la ley y
el mantenimiento de la «pureza» ritual, se espere a un Mesías con la misión sacerdotal
de restablecer la ley y el culto.
El Mesías Siervo de Dios: Sof 3,12-20; Is 32,15-20; 60,19-22; Jr 33,14-18; Zac 9,9-10.
Respecto a otras tendencias religiosas, los «pobres de Yahvé» se distinguen por
su humildad y confianza en el Señor. El es su único tesoro y salvación. Sabiéndose
pecadores esperan la salvación de un Mesías que los reconcilie con Yavé a través de la
perfecta obediencia a su voluntad.
El Hijo del Hombre: Dn 7,13-14.
Tardíamente (años 167-164 a.C.) aparece en la literatura apocalíptica esta
misteriosa figura, a la que se da poder real y dominio eterno; su Reino no tendrá fin. La
tradición judía en época de Jesús le atribuye algunos rasgos del Mesías y un carácter
salvador; pero su carácter trascendente (ya que se asocia su venida con el fin de los
tiempos, definitivo día de Yahvé) está por encima de lo que usualmente se entendía
como figura mesiánica. Será la denominación que Jesús adoptará para sí mismo.
Tercer paso: NOS PREGUNTAMOS
REFLEXIÓN E INTERROGANTES
Como un cuadro incompleto al que falta la pieza clave, estas visiones
esperanzadas de la fe dan atisbos del verdadero Mesías. Y de su misión.
Jesús es la clave que despeja todas las incógnitas en cuanto a la intervención de
Dios en la Historia para salvar al hombre. Pero: ¿no seguimos engañándonos poniendo
nuestra confianza en el poder/tener, o en el cumplimiento de los Mandamientos o en la
casuística del cumplimiento mínimo? ¿Hemos asumido como salvador el camino del
amor y servicio que Jesús recorrió y nos propone? Jesús nos invita a seguirlo dando
testimonio y haciendo actual su salvación. ¿Estamos haciéndolo?
Cuarto paso: TEXTO PARA LA ORACIÓN E INTERIORIZACIÓN
Hch 4,9-12
Quinto paso: ORIENTACIÓN PARA HABLAR CON LOS NIÑOS
Hacerles entender con ejemplos el valor relativo de las cosas o de las situaciones
de superioridad sobre otros que hoy se tienen y en cualquier momento pueden perderse.
Contraponerlos con aquellos valores superiores de la persona que no se pierden porque
producen frutos en los demás.

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