
Hech 14,5-18
Este pasaje nos muestra, por un lado, que no siempre la adversidad es algo negativo, sino que forma parte del misterioso plan de Dios.
Es gracias a esta persecución que se desata en Iconio que Pablo y Bernabé predicarán el evangelio en otras ciudades. Esto es importante recordarlo sobre todo cuando las cosas en nuestra vida no van como nosotros lo esperábamos, y más aún cuando por estas circunstancias nos vemos obligados a dejar un trabajo, una ciudad, o una asociación.
Debemos siempre pensar que Dios nos está ahora brindando la oportunidad de llevar la buena nueva del Evangelio a otras comunidades, de llevar la alegría y la salvación a quienes aún viven en la oscuridad del pecado.
Por otro lado nos habla del peligro que tenemos de ser vencidos por la adulación de la gente que viendo nuestra vida y las obras que Dios realiza en y por nosotros, lleguemos a pensar que somos nosotros y que efectivamente somos merecedores de la gloria que solo pertenece a Dios.
Seamos, pues, cautos, y en toda obra buena que realicemos, demos siempre la gloria al único que le pertenece: a Dios.
Jn 14,21-26
Esta semana Jesús insiste a sus discípulos en la importancia del amor, pues este es el signo por el que los reconocerán como discípulos.
Este amor, se hace manifiesto no por decirle: Señor, Señor, cuanto te amo, sino por cumplir sus mandamientos, pues dice: «El que me ama, cumplirá mi palabra». De manera que no podemos decir que amamos a Jesús, si no estamos dispuestos a poner nuestro máximo esfuerzo por vivir de acuerdo al Evangelio.
Lo más maravilloso de este evangelio es que el cumplir el evangelio, será el motivo por el cual el Padre del Cielo nos amará y vivirá la Santísima Trinidad en nosotros, como en un templo. Es decir, esta realidad bautismal, se hace activa y operante en la medida en que nosotros le manifestamos nuestro amor a Jesús viviendo de acuerdo a su Palabra.
Te invito a meditar por un momento, lo que significa el que El Dios del universo viva en ti.
Sí entiendes esto, estoy seguro que definitivamente te esforzarás con todo tu corazón para vivir de acuerdo al Evangelio.

